Software para fincas de eventos
Pensado para fincas, haciendas y masías que celebran entre 40 y 120 eventos al año en España — no para 'venues' en abstracto ni para wedding planners.

Qué resuelve de verdad una finca
Una finca no tiene un problema de reservas por horas: tiene un problema de fechas. Un sábado de mayo se vende una vez y vale entre 15.000 y 30.000 €, así que el error caro no es una casilla mal puesta, es haber dicho que sí dos veces. Por eso el calendario está construido sobre bloqueos reales: espacios que se excluyen entre sí, exclusividad de finca, días de montaje y desmontaje.
El segundo problema es el tiempo de respuesta. En este sector, la finca que contesta primero suele quedarse la boda. Por eso cada consulta entra con un reloj a la vista y la que más lleva esperando sale arriba.
Presupuestos como los hace una finca, no como los hace un ERP
Menú por cubierto con IVA al 10 % y alquiler de espacio al 21 % en el mismo documento. Consumo mínimo, mínimo de invitados, opcionales que la pareja marca, y una versión nueva cada vez que cambian los números — la versión enviada nunca se toca.
La pareja lo abre en un enlace, lo acepta desde el móvil y ese gesto genera el calendario de pagos. Sin PDF por email ni hojas de cálculo enviadas de ida y vuelta.
Multi-espacio y multi-finca sin complicarte
Si vendes el salón y el jardín por separado pero no a la vez, el sistema lo entiende. Si tienes dos fincas, cada una lleva su agenda, su página pública y su identidad fiscal, y cambias de una a otra desde el mismo usuario.
Si solo tienes una, no verás nada de esto: la complejidad aparece el día que hace falta y ni un minuto antes.